El autor explica que el Plan de Inversión en Infraestructura del Gobierno federal refleja un diagnóstico adecuado sobre la necesidad de cerrar brechas estructurales mediante esquemas que combinen recursos públicos y privados, al tiempo que subraya que factores como seguridad física y jurídica, energía, conectividad y disponibilidad de agua serán determinantes para consolidar la confianza de los inversionistas.
Asimismo, la columna examina el papel de los mercados de capital en la estrategia económica reciente, incluyendo emisiones soberanas y operaciones de empresas productivas del Estado, como señales de una política financiera coherente. Finalmente, destaca que, en un entorno global marcado por el nearshoring, el principal desafío para México no es generar promesas, sino mantener consistencia, ejecución y continuidad en las políticas públicas para materializar las oportunidades de crecimiento.
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