En la práctica, cuando la ANT compra o expropia un predio, los gravámenes, limitaciones, medidas cautelares y vicios de tradición inscritos en el folio de matrícula se extinguen de pleno derecho, dejando a terceros con interés en dichos predios con la opción de interponer acciones indemnizatorias.
La figura no es nueva, ya la Ley 1682 de 2013 y el Decreto 737 de 2014 habían introducido el saneamiento automático para proyectos viales y lo que se pretende con este decreto es hacer un símil de esa figura para fines de reforma agraria. Y es precisamente ese el problema, la infraestructura de transporte opera sobre predios previamente delimitados, con trazados técnicos definidos y cronogramas de ejecución que dan certeza sobre qué se afecta y cuándo.
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