En el mundo de las fusiones y adquisiciones se usan muchos anglicismos y me disculpo de antemano por usarlos. Hay términos que suenan a jerga técnica y otros que parecen sacados de una película del viejo oeste. Gun-jumping y hell or high water pertenecen a esta segunda categoría. Pero detrás de su tono descomplicado, se esconden dos de las reglas más serias y costosas del juego del derecho a la competencia o antitrust.
Empecemos por la pista de atletismo. A inicios del siglo XX, las carreras arrancaban con un disparo. Si un corredor salía antes, o jumped the gun, se adelantó, rompió la regla básica y arruinó la competencia. La expresión sobrevivió al deporte y hoy describe cualquier acto prematuro. En M&A, esa premura tiene nombre propio: completar o cerrar una operación antes de obtener la aprobación de la autoridad de competencia.
Puede leer el artículo completo aquí.