La Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) publicó el pasado 15 de mayo un proyecto de Circular Externa con el que propone restricciones significativas para la comercialización de cigarrillos, vapeadores, productos de tabaco calentado y demás sucedáneos de la nicotina. La iniciativa busca fortalecer la protección de los consumidores frente a la comercialización de cigarrillos, productos de tabaco, derivados y sucedáneos, tanto en establecimientos físicos como en canales digitales.
La propuesta busca cerrar un vacío regulatorio prolongado durante más de una década, originado cuando el Consejo de Estado suspendió en julio de 2016 las Circulares 005 y 011 de 2012 de la propia SIC, que regulaban la exhibición de productos de tabaco en puntos de venta. El tribunal acogió la posición de que la exhibición visible de estos productos podía constituir, en sí misma, una forma de promoción, pues mantenerlos a la vista puede incentivar la compra, reforzar la percepción de normalidad frente al consumo y aumentar la exposición de los menores de edad. Esa decisión dejó sin instrucciones claras a comercios físicos y plataformas digitales sobre cómo operar frente a las prohibiciones de publicidad ya vigentes.
La posición de la SIC se alinea con el Convenio Marco para el Control del Tabaco de la OMS, el principal tratado global en la materia, que insta a los países a avanzar hacia una prohibición amplia de la publicidad, promoción y patrocinio de productos de tabaco. La OMS ha sostenido que la promoción no se limita a los anuncios tradicionales: también constituyen formas de promoción las prácticas que aumentan la visibilidad de las marcas, normalizan su consumo o generan recordación, criterio que ha llevado a varios países a restringir la exhibición en puntos de venta.
La SIC invitó a ciudadanía, gremios, empresas, academia y plataformas digitales a presentar comentarios al proyecto antes de su adopción definitiva. De aprobarse, Colombia se sumaría a los países con regulaciones más estrictas del mundo en materia de exhibición y comercialización de tabaco y nicotina, siguiendo modelos como los de Australia, Irlanda y el Reino Unido.